Miriam | XV Años en Guadalajara | Salón Los Obeliscos
Hay trabajos que con el paso de los años dejan de sentirse únicamente como parte de nuestro archivo profesional y comienzan a ocupar también un lugar dentro de nuestra propia memoria.
Los XV años de Miriam son uno de ellos.
Miriam es prima de Miguel y Ricardo, integrantes de CinemaFeelings, así que aquella celebración en Guadalajara tuvo desde el principio algo diferente. No llegábamos solamente a documentar una fiesta: estábamos entrando a una reunión de nuestra propia familia.
Una celebración entre familia
Una de las cosas que más recordamos de aquel día fue la facilidad con la que todos convivían. Cantaban, bromeaban, celebraban y se permitían simplemente estar juntos.
Cuando una familia se siente cómoda frente a la cámara ocurre algo especial. Poco a poco desaparece la sensación de estar registrando un evento y comienzan a aparecer las cosas verdaderamente importantes: una carcajada espontánea, una conversación al fondo, alguien que canta, un abrazo, una mirada o esos pequeños gestos que normalmente pasan desapercibidos mientras la celebración continúa.
En esta ocasión esa sensación era todavía más cercana. Muchos de los rostros que aparecen en la película pertenecen también a nuestra propia historia.
Miriam | XV Años
Aquel día el motivo para reunirnos era Miriam y sus quince años. Una edad que marca el comienzo de una etapa distinta y que, alrededor de ella, reunió a varias generaciones de una misma familia.
En ese momento la cámara buscaba conservar la alegría de la celebración. Muchos años después descubrimos que también estaba guardando algo que entonces era imposible medir: una pequeña fotografía en movimiento de cómo éramos todos en ese instante de nuestras vidas.
La película
El video conserva la fiesta, la música y los momentos alrededor de Miriam, pero también algo mucho más cotidiano y, con el tiempo, mucho más importante: la presencia de las personas que estuvieron allí.
Cuando las imágenes cambian con el tiempo
Hay algo curioso en volver a mirar una película familiar después de muchos años: las imágenes siguen siendo exactamente las mismas, pero nosotros ya no las vemos de la misma manera.
Al principio recordamos el vestido, la música, el salón o alguna anécdota de aquella noche. Después comenzamos a detenernos en otras cosas.
Reconocemos una voz al fondo. Volvemos a escuchar una risa que conocemos perfectamente. Observamos cómo alguien abrazaba, cómo caminaba, cómo miraba a los demás. Descubrimos personas que quizá aquel día aparecieron durante apenas unos segundos frente a nuestra cámara y que ahora pueden convertirse en una de las razones más importantes para volver a reproducir la película.
Es entonces cuando entendemos que la fotografía y el video no solamente conservan acontecimientos. También conservan presencias.
Una parte de nuestra propia historia
Para CinemaFeelings esta película tiene además un significado especialmente personal. Miriam forma parte de nuestra familia y, por lo tanto, quienes aparecen junto a ella forman también parte de muchos de nuestros propios recuerdos.
Cuando realizamos este trabajo pensábamos en contar sus XV años. No podíamos saber cuánto valor tendrían después algunos de aquellos instantes aparentemente sencillos.
Hoy podemos regresar a esa reunión y encontrar nuevamente a la familia cantando, bromeando, celebrando y siendo exactamente como era aquel día.
Y quizá esa sea una de las razones más profundas por las que seguimos creyendo en el valor de conservar imágenes: porque hay momentos que parecen cotidianos mientras suceden y solo con los años descubrimos que eran irrepetibles.
Los XV años de Miriam son una celebración de su historia, pero para nosotros son también una pequeña ventana hacia la nuestra.
