Mariana | Sesión casual
No siempre hace falta una celebración, una fecha importante o una ocasión especial para hacer fotografías.
A veces basta con salir, encontrar un lugar, aprovechar la luz y permitir que una sesión se construya poco a poco alrededor de la persona que está frente a la cámara.
Esta sesión con Mariana pertenece a esos encuentros sencillos: fotografías realizadas sin necesidad de contar una historia demasiado complicada, dejando que los retratos, las expresiones y el propio recorrido fueran formando la colección.
Mariana
Las sesiones casuales tienen una libertad distinta. No existe un protocolo que seguir ni momentos obligatorios que registrar. Podemos caminar, cambiar de escenario, probar encuadres y detenernos cuando aparece una expresión que vale la pena conservar.
Y quizá por eso, muchos años después, estas fotografías terminan funcionando como algo muy parecido a una cápsula del tiempo: una manera de volver a una persona tal como era en una etapa concreta de su vida.
Una etapa guardada en fotografías
Con los años, una sesión como esta puede adquirir un significado distinto al que tenía cuando fue realizada.
El lugar cambia, la vida continúa y nosotros también. Sin embargo, dentro de cada fotografía permanece una versión de nosotros mismos que ya pertenece a otro momento.
Eso es parte de lo que hace valioso volver al archivo: descubrir que incluso una tarde aparentemente sencilla podía estar conservando algo que solo el paso del tiempo terminaría revelando.
Esta es Mariana, en uno de esos momentos.
