Angélica + Steve | Same Day Edit | Boda en Teocaltiche, Jalisco
Hay historias que parecen haber comenzado mucho antes de que sus protagonistas supieran que algún día terminarían juntos.
Angélica y Steve habían cruzado sus caminos muchos años atrás, aunque en realidad todavía no se conocían. Cada uno continuó con su vida, atravesó sus propias experiencias y siguió adelante sin imaginar que, tiempo después, una conversación aparentemente sencilla terminaría cambiándolo todo.
Angélica es originaria de Teocaltiche, Jalisco, aunque su vida la llevó a residir en Estados Unidos. Steve es estadounidense. Dos lugares, dos historias y dos recorridos distintos que terminaron encontrándose cuando ambos habían vivido ya etapas importantes de sus vidas.
Todo comenzó con un “hi”
El encuentro ocurrió de una manera casi cotidiana. A través de la familia surgió la oportunidad de saludarse. Angélica recuerda que estaba preparada simplemente para decir “hi”, pero aquel saludo terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.
“Yo estaba lista para decir hi, pero ese hi se volvió más que un hi.”
Angélica
Después llegaron el número de teléfono, las conversaciones y la posibilidad de conocerse realmente. Poco a poco comenzaron a compartir también aquello que habían vivido antes de encontrarse.
Steve venía de una etapa especialmente difícil. Después de un divorcio se encontraba solo y, como él mismo recuerda, sin tener demasiado claro hacia dónde quería dirigir su vida. La llegada de Angélica ocurrió precisamente en ese momento.
Mientras hablaban descubrieron que tenían mucho en común. La conversación se volvió cercanía y la cercanía terminó haciendo que estar juntos comenzara a sentirse natural.
“As we began to talk, we grew closer and closer together, and we had a lot in common. So I just felt natural.”
Steve
El sueño de formar una familia
Para Angélica había también un deseo que la acompañaba desde mucho antes: formar una familia. Conforme conoció a Steve encontró en él algo que para ella resultaba fundamental: un buen hombre, con buenos principios y con quien podía imaginar realmente esa vida.
“Mi sueño siempre era formar una familia y me encontré a este hombre. Yo sabía todo de él, sabía que era buen hombre, sabía que era de buenos principios, y creí que con él yo podía formar una familia.”
Angélica
Steve también comprendió desde muy pronto que aquella relación era diferente. Habla de Angélica como una persona que llegó a hacerlo sentir nuevamente vivo y con quien quería construir una vida.
Durante unas vacaciones ambos decidieron que querían estar juntos y comenzaron a organizar su futuro. Seis meses después celebraron su matrimonio civil en el estado de Florida.
Pero había un deseo que permanecía pendiente.
Llegar a la iglesia
Angélica lo explica de una manera muy sencilla: el plan siempre había sido llegar también a la iglesia. Después de dos años compartiendo su vida y confirmando que querían continuar juntos, llegó finalmente el momento de regresar a Teocaltiche para dar ese sí ante Dios.
Así, la boda reunía varias partes de una misma historia: la vida que Angélica y Steve habían comenzado a construir en Estados Unidos, el matrimonio civil celebrado anteriormente en Florida y las raíces de Angélica en Teocaltiche.
El lugar al que ella pertenecía desde mucho antes de conocerlo se convirtió también en el escenario para celebrar aquello que ambos habían construido juntos.
Same Day Edit
Durante la misma celebración trabajamos en esta película. Las imágenes que habían ocurrido apenas unas horas antes regresaron convertidas en una pequeña narración mientras el día todavía continuaba.
Pero en este Same Day Edit hay algo que con los años adquiere todavía más valor que las propias imágenes: las voces.
Angélica y Steve cuentan personalmente cómo se encontraron, lo que habían vivido antes, lo que descubrieron el uno en el otro y por qué habían decidido formar una familia. Escucharlos permite conservar algo que una fotografía por sí sola nunca podría guardar: la manera exacta en que comprendían su propia historia en aquel momento.
“She really completes my life”
En un momento de la película, Steve resume con pocas palabras lo que significó para él la llegada de Angélica. Habla de ella como alguien que apareció en su vida casi como un regalo y que terminó llenando un espacio que antes sentía vacío.
“Angelica was just a godsend from heaven and really completes my life. She’s very beautiful inside and out. So I am very happy to have her.”
Steve
Angélica responde desde otro lugar, pero hablando finalmente de lo mismo. Para ella, Steve no es solamente el hombre con quien decidió casarse. Es también quien llegó a ocupar el lugar de esposo y de padre dentro de la familia que ella había imaginado.
“Él es lo que yo busqué, él es un padre para mi hija y un gran esposo, un marido ejemplar.”
Angélica
Y cuando le habla directamente, la historia parece cerrar el círculo:
“I am very proud of this family… You are the man that I was waiting for. I love you so much.”
Angélica
Nuestra nueva familia
Sin embargo, la última voz de esta historia no pertenece a ninguno de los dos.
Al final de la película habla la hija de Angélica. Su presencia cambia el significado de todo lo que acabamos de escuchar porque permite entender que aquel día no se estaba celebrando solamente la unión de una pareja.
Angélica había hablado de su sueño de formar una familia. Steve había explicado que ella llegó para completar su vida. Y entonces aparece la mirada de quien también estaba comenzando una nueva etapa junto a ellos.
“Pues que se la pasen muy bien con nuestra nueva familia.”
“And for us to have a nice, happy family.”
Quizá esas palabras sencillas terminan explicando mejor que cualquier otra cosa lo que realmente significaba aquella boda.
No eran solamente Angélica y Steve diciendo que querían continuar juntos. Eran tres personas reconociéndose como una familia.
Una historia digna de contarse
Angélica comienza su relato diciendo que la suya es una de esas historias dignas de contarse en un libro o en un cuento.
Tal vez tiene razón. No porque haya sido una historia perfecta ni porque sus caminos hayan sido sencillos, sino precisamente porque llegaron a encontrarse después de haber vivido muchas cosas por separado.
Un saludo que se convirtió en conversación. Una conversación que se convirtió en confianza. Dos personas que comenzaron a sentirse acompañadas. Una unión civil en Florida. El deseo pendiente de llegar a la iglesia. Y finalmente Teocaltiche, el lugar de origen de Angélica, recibiéndolos para celebrar juntos aquello que habían decidido construir.
Con el paso de los años, este Same Day Edit permite regresar a mucho más que una boda. Conserva las voces de quienes estaban comenzando esa etapa, sus expectativas, sus palabras de gratitud y la manera en que se miraban cuando todo aquello todavía estaba sucediendo.
Y al final permanece la idea más sencilla y quizá la más importante de todas: dos caminos que terminaron encontrándose para convertirse en una nueva familia.
