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Familia: Mariela, Jesus, Sofy, (+1),

Hay familias a las que fotografiamos una vez y hay otras con las que, poco a poco, vamos construyendo un archivo de distintas etapas de su historia.

Con Mariela, Jesús y Sofy tuvimos nuevamente la oportunidad de compartir una de esas etapas.

Esta vez la familia estaba creciendo.

No se trataba únicamente de una sesión familiar ni de una sesión de embarazo centrada solamente en mamá. La idea era conservar ese momento como familia: Mariela esperando a un nuevo integrante, Jesús acompañándola y Sofy formando parte activa de una etapa que también estaba transformando su propia historia.

El texto original con el que publicamos estas fotografías lo resumía de una manera muy cercana: “como siempre, un gusto volver a hacerles fotos”.

Y eso es precisamente lo que hace distinta una sesión cuando ya existe confianza. No empezamos desde cero; simplemente continuamos documentando una historia que ya habíamos tenido oportunidad de acompañar antes.

Una familia esperando a alguien más

Una sesión de embarazo puede contar muchas cosas además de la espera.

Puede hablar de cómo era la familia justo antes de cambiar, de la relación entre quienes ya estaban allí y de ese periodo tan particular en el que alguien todavía no aparece en las fotografías, pero ya forma parte de todas ellas.

En estas imágenes, ese nuevo integrante está presente precisamente de esa manera: todavía esperando su momento para llegar, pero formando ya parte de Mariela, Jesús y Sofy.

Al ritmo de Sofy

Y hubo alguien que terminó marcando buena parte del ritmo de aquella tarde: Sofy.

Había que seguirla, correr, esperar, volver a empezar y permitir que la sesión se acomodara también a su manera de descubrir y participar.

Eso ayudó a que la espera del nuevo integrante no apareciera como algo separado de la vida familiar. Al contrario: embarazo, juegos, movimiento y convivencia terminaron formando parte de una misma memoria.

La sesión en fotografías

Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo
Mariela, Jesús y Sofy | Sesión familiar de embarazo

Antes de que la familia cambiara otra vez

Una de las cosas más valiosas de regresar a fotografiar a una misma familia es poder observar cómo su historia va cambiando entre una sesión y la siguiente.

En esta ocasión las fotografías conservaron un momento irrepetible: Mariela, Jesús y Sofy esperando juntos a un nuevo integrante de la familia.

Después vendrían otros días, nuevas rutinas y una nueva dinámica familiar. Pero durante esta sesión todavía estaban exactamente en ese punto de la historia: esperando.

Y mientras tanto, como quedó escrito en aquella publicación original, nosotros simplemente tratábamos de seguir el ritmo que Sofy iba marcando.

Lo cotidiano también merece permanecer

No todas las fotografías familiares necesitan estar ligadas a una gran celebración.

A veces lo que queremos conservar es precisamente cómo éramos en un momento determinado: cómo jugaban los niños, cómo nos abrazábamos, cómo nos mirábamos y cuál era la energía particular de nuestra familia en esa etapa.

Con el paso de los años, esas escenas sencillas suelen adquirir un valor que era difícil imaginar cuando fueron fotografiadas.

Esta sesión conserva precisamente uno de esos momentos: una familia que ya tenía su propia historia y que se preparaba para comenzar un capítulo nuevo.

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